Fantasía o realidad,
de una noche que no va a ser corta. Ya no se
que es normal, que está bien y que esta mal,
y lo mejor es que
no me importa.
Cada vez entiendo menos que me pasa,
y cada vez, me gusta más.
Y llegó el momento que tome al toro por las astas y decidí alejarme de algo que literalmente me dañaba. Aunque no lo hubiera preferido, se que fue para un bien común. Me queda la moraleja de saber, que estoy bien. ¿Que mas puedo pedir?